Nota de autor:

– Hace mas que días, ya semanas,
comencé a escribir esto.

Primero era para dar una respuesta
pero me di cuenta que quizás no había una pregunta previa.

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– Que la explicación al parón en mis publicaciones,
era más hacia mi mismo,
que dirigida a nadie.

Porque quienes ya me conocen y aprecian,
saben que siempre ahí un motivo
y que no lleva explicito el que no este publicando,
con que no este trabajando y mucho.

Y en ese auto-descubrimiento me percate,
de que esto era necesario
solamente para hablar conmigo mismo,
y así gritarme alguna cosa,
para atar e intentar fijar,
algunas cosas que andaban sueltas y perdidas por la cabeza.

– En este tiempo me enfrentado y
aun sigue en parte alguna escaramuza,
a cuestiones surgidas para ayudar y
otras tantas tan solo,
porque las palabras que salen de la boca,
no siempre brotan para decir algo
que valga la pena ser considerado.

– Me aconsejaron mejorar mi forma de escribir,
una ortografía mala y equivoca,
y así lo he procurado.

De hecho estoy reestructurando y revisando lo publicado,
pues desconocía ciertas «reglas» mnemotécnicas,
como que para mi el introducir «» era dar énfasis,
y no como para muchos entendían,
que era que citaba y copiaba sin decir,
escritos de otras personas.

¡Falso, erróneo o acertado,
soy el único responsable del acierto
o fracaso de lo que creo!

– Otras veces escuche la hiriente y consciente apreciación,
de intentar ser escritor cuando para ello primero hay que saber escribir,
y desde luego hoy día no era algo en lo que debiera centrarme en creer.

¡Hoy día me centro como al principio,
en lo que busco e intento
y que creo que normalmente consigo lograr,
que no es otra cosa que transmitir emoción!

A través de esas imágenes que capturo,
sacando de lo cotidiano lo esquivamente excepcional,
y convirtiendo un paisaje perdido,
en el encuentro que muchos quisiéramos
en el caso de que nos descubriéramos buscando.

¡No conozco a nadie,
sea pintor, fotógrafo o
de cualquier otra arte o ciencia,
que se preguntase previamente si pretendía hacer,
o si más bien se dio cuenta después,
mientras lo lograba,
de que lo estaba haciendo!

Por eso no me meto en si pretendo ser escritor,
porque prefiero seguir aprendiendo mientras me dejo llevar,
y quizás algún día así de ese modo,
pueda darme cuenta de que lo estoy haciendo.

– Y a pesar de muchas dudas de si debía publicar esto,
o solamente guardarlo como un escrito y conversación,
que debía mantener conmigo mismo,
pero que precisaba de las letras como mediador;
me he inclinado por dejarle la puerta abierta,
para ver si así junto con el texto también salían fuera,
algunas respuestas sin pregunta
y algunas preguntas sin respuesta,
que ya no necesito me acompañen.

– Durante bastante tiempo no he escrito,
no he publicado nada que saliera de las sombras del taller.

Porque precisamente había sombras, de esas que hacen que te cuestiones cosas y que te cueste centrarte, crear y lograr volcar.

Porque tu mente esta atrapada en derroteros y vicisitudes,
en inquietudes y preguntas,
en interrogantes y reflexiones,
que consiguen descuidar y distraer tu interés.

Que parezca mermado o perdida tu inspiración e ilusión,
y surge el miedo a que minimamente esa opción pueda ser real.

Pero en realidad lo que ocurre es que tu alma esta herida
y se desangra sino la mimas y prestas atención un poquito.

Y era preciso lograr taponar las heridas antes de nuevo volver a escribir.

Porque leer después de volcar y crear,
no siempre es un ejercicio hermoso y que recoge y provoca sonrisas.

¡Y en este caso las lagrimas eran demasiado saladas!

– ¡No puedo moralmente escribir ni contar, nada en lo que no crea,
con convicción, con las entrañas y con el alma!

Y en lo que pensaba o se había instaurado en mi espíritu,
no quería que fuera la musa de ninguna emoción que pudiera cobrar vida en forma de letras.

Pero eso no impedía que poco a poco fuera retomando las ganas y la ilusión por mis trabajos y material.

Ellos esperaban pacientes,
porque no querían que en ese momento fueran mis manos los que lo moldearan,
ni mis ojos los que los descubrieran,
ya que para eso necesito mi mente, mi alma y mi corazón
y no merecían contentarse con menos,
con ese vació que dejo una especie de ausencia disfrazada de la nada.

¡Y aun me cuesta,
pero no se corre sin antes comenzar a andar!

Porque necesito que sean mente y espíritu una sola cosa, que me permita crear,
a través de la convicción y de la emoción.
Durante el proceso de crear y sobre el objeto mismo,
una vez consigue cobrar vida propia.

Para que tengan la oportunidad de llegar a ser la inspiración o el valor,
de los sueños de quienes en adelante se atrevan a leer, a descubrir y a contemplar.

Y obviamente yo seré uno de ellos en el futuro inmediato
y necesito creer que eso que deje impreso,
sigue funcionando y siendo una verdad.

¡Lograr que una emoción sea capaz de arrebatarte un escalofrió,
una sonrisa y una ilusión de ganas de hacer y lograr!

– Y trabaje, trabaje arduo y duro,
en las sombras del taller de los sueños e ilusiones.
Donde la luz menguada de la emoción lograba sobrevivir
e iluminar desde dentro lo suficiente,
como para saber que lo más hermoso,
que lo más real y lo más autentico,
seguía y seguirá a salvo.

Así que volver así,
algo menos desnudo pero intacto,
siempre es un motivo para celebrar,
porque las rodillas que se hincan lo hacen,
porque el atrevimiento supero al miedo
y eso siempre, es una victoria.

——————————————-
En algún lugar,
en algún momento,
en algún pasado.

– La parada del Stormchaser –

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