¡Los tentáculos del Monstruo!:

«Y de repente surgió de la oscuridad, y de la nada se gesto un todo que ocupaba todo el firmamento.
Y nosotros ahi a su par, avanzando en paralelo, sin apenas ser conscientes aun de lo que nos acababa de pasar…
»
tentaculos 1

Unos instantes antes, al detener los vehículos y salir a montar el equipo, se levanto un vendaval increíble, con una fuerza y furia que nos pillo a todos de sorpresa.

Un remolino de viento, arena y piedras, que rodeo los vehículos, nos obligo a cerrar los ojos y agarrarnos a lo que pillábamos para no perder el equilibrio o ser arrojados al mar, mientras los que permanecían en los coches quedaban en Shock, al ver que estos se movían y todo se volvía Caos.

tentaculos 2

Y nosotros otra vez iniciamos la marcha, llenos de la Adrenalina de la caza, del momento y de esa pasión en pos de la que llevábamos tanto tiempo y Kilómetros esperando; dejando para después el terreno a recordar y analizar lo acontecido.

Y es así, avanzas en ese momento y haces lo que tienes que hacer.
Un mecanismo automático, entrenado aunque no infalible, que te mantiene metido y tensionado, viviendo cada instante como un tesoro e intentando sacar el maximo de esa aventura tras la cual estabas luchando.

tentaculos 3

tentaculos 4
«Y de repente surgió de la oscuridad, y la nada se convirtió en todo, y el firmamento se encendió desvelando tinieblas.
Y nosotros ahí a su par, avanzando en paralelo, sin apenas ser conscientes aun de que nos acababa de pasar un tornado marino por encima.
»

1 November 2015 – Almería/SpainNikonD7000

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2 comentarios

  1. El episodio del «torbellino» nos pasó en la costa, cerca de Albuñol. Rememorando, íbamos el coche de «josestormchaser» delante, yo detrás; de repente paráis porque decís haber visto «algo» en el mar: aceleradamente empezamos a desembarcar equipo y personal… En ese instante prácticamente no llovía o si acaso débilmente, era cerca de la medianoche y un tramo muy oscuro sin alumbrado eléctrico, casi no se veía nada en plena noche…

    Sucedió demasiado rápido, sin percatarnos de nada y cogidos por sorpresa, todo comenzó a zumbar, el remolino infernal nos engulló cuando empezábamos la sesión fotográfica… todo daba vueltas, hasta la cara dolía por el impacto de la arena a tanta velocidad. ¡Tempestad de movimientos is coming! el acto instintivo siguiente es coger atropelladamente trípodes, cámaras y resto del equipo para que no salieran despedidos y protegerlos como buenamente se pudiera hasta llevarlos dentro de los vehículos; ya al lado de ellos, la tarea seguía siendo complicada, haciendo esfuerzos para no caer desequilibrados, en mi caso al abrir la puerta, el brutal viento me la arrancó de las manos y no salió volando de milagro… Todos intentábamos cerrar las puertas de los coches y ni siquiera con la fuerza de los dos brazos había forma humana de cerrarlas…

    Después de ese minuto salvaje, la pesadilla cesó y mientras masticábamos tierra y arena, medio cegados, nos mirábamos unos a otros, incrédulos ¡vaya caretos! Finalmente, mi parte de daños resultó en una puerta medio descuajaringada y descuadrada imposible de cerrar, a la cual hubo que atarle un pulpo elástico para sujetarla, además del extravío de la tapa protectora de un objetivo fotográfico. A día de hoy todavía sigue el car pocho y curándolo en el «hospital de los coches» ¡pobretico mío!

    Es posible que el causante fuera un gustnado o una manga marina alcanzando la línea de playa bajo este arcus tan monstruosamente fotografiado, como se puede ver aquí, en este reportaje. Ambos no son lo mismo, es más, su naturaleza y formación son muy diferentes, pero a nivel del suelo suelen causar los mismos efectos.

    Luego, tras esto, al proseguir la marcha en un sólo vehículo, fue cuando nos pilló el chubasco torrencial entre Balanegra y Vicar, ya dentro de Almería, llegando a «desaparecer» la autovía por la increíble intensidad de precipitación con algo de granizo incluido. Y mientras tanto cayendo algunos rayos en nuestras inmediaciones, algunos de los cuales dejaron apagones eléctricos, siendo curioso el ver como se iba la luz en tramos enteros de polígonos industriales y demás.

    Os doy las gracias a tod@s l@s allí presentes por el auxilio prestado, afortunadamente vamos mentalizados y preparados para un «bombardeo». Nos vemos en el próximo.

    • Grande Antonio, grande. la narración, la caza, la aventura y por fin!!el poder compartir juntos una de estas.
      Deseando poder volver a vernos y repetir una caza fructifera.
      Perdona el retraso en validar el comentario, estoy saturado correo span.
      un abrazo enorme.

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