¡Mientras los demás duermen!:

La madrugada del Sábado al Domingo pasados, los modelos metían algo de inestabilidad en el mar de Alboran, alcanzando zonas de costa del sur de la península Ibérica.

En una apuesta e interpretación muy personal de los modelos y en las ganas de volver a cazar rayos después de varios meses sin poder hacerlo, cogí el equipo fotográfico y salí en su busca durante toda la noche.

Este reportaje es fruto de ese trabajo, de todas esas horas, de la perseverancia y el no rendirse.

Es la parte amable de una maravillosa pasión y trabajo, que no obstante a veces, es algo ingrata con el esfuerzo.

chispitas

Mientras la ciudad yacía dormida a mis pies, cuando todos dormían e intentaban soñar; decidí soñar despierto con las fotografías que podría conseguir cazando rayos.

Estas son las fotos que pude convertir del sueño en realidad.

mientras todos duermen

la lampara del cielo

La noche no siempre es oscura, no siempre la ausencia de luz lo convierte todo en una oscuridad insondable falta de contrastes, matices, formas y expresividad.

A veces entre las tinieblas de la noche, la luz se puede convertir en aliada, y crear escenas cargadas de matices y vida.

la noche 2

Y la perseverancia hizo que continuara intentándolo, en una noche tremendamente díficil a la hora de conseguir el fruto al trabajo y las horas.

Las tormentas eran discontinuas, aleatorias, sin frecuencia ni intensidad fija, y era exasperante ver que la foto se resistía.

No obstante por momentos puntuales, el cielo me hizo guiños y cuando más tentado estuve de rendirme, el cielo se encendió encima mio.

relampago

Para después volver a jugar al gato y al ratón y ser inmensamente cruel durante un fugaz instante.

Situado en el lugar adecuado y en el momento preciso, justo cuando cambie la configuración de la cámara para poder optar a coger las descargas intra-nube más alejadas y tenues, cayeron varios rayos a la vez en frente mio, tan cerca como hacía tiempo no vivía.

Resultado, la impotencia de haber perdido la foto de la noche, pero al menos con el espectáculo vivido.

Solo pude salvar esto y después de nuevo el silencio y la oscuridad de la noche, durante unos minutos eternos.

rayo quemado

Hasta que pude coger un premio de consolación.

rayos mojacar

Cuando volvía, se produjo una re-activación y nuevos núcleos de tormenta se formaron.

Y conseguí un premio inesperado y quizás por eso, más gratificante. Rayos al amanecer, con lo que suponen de difícil de conseguir y la belleza que transmiten con esa luz y color tan característicos.

rayos al amanecer

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